Autor: 53ace8983d
El secreto a voces del desarrollo rural
Cuando se oye a las administraciones hablando del problema del abandono del medio rural, de la despoblación y de la necesidad de volver a encontrar incentivos para fijar habitantes en el interior de nuestro país, se habla de vivienda, de transporte; por supuesto, también de la cobertura de banda ancha, de la movilización de los recursos forestales, de patrimonio natural y cultural, de la mejora de la movilidad y servicios básicos, de estrategias contra el cambio climático, pero muy a menudo se pasa de puntillas por el verdadero secreto que podría sacar del paréntesis a nuestras zonas rurales, a saber, la creación de nuevas empresas competitivas en medios rurales y la adaptación y transformación de empresas ya existentes en compañías adaptadas a las necesidades y posibilidades del momento, a las exigencias del mercado y a las nuevas estrategias glocales.
Es hora de poner ahí el acento y de sumar esfuerzos para promover una nueva empresa agroalimentaria en la España rural.
Producción agroecológica y empresa
La producción agroecológica en España hace tiempo que ha dejado de ser una anécdota. Sirva como ejemplo que la superficie dedicada a la misma no sólo ha alcanzado, en 2019, las 2.355.000 hectáreas (un 4,8% de incremento frente a 2018) sino que su extensión total frisa ya el 10% (concretamente el 9,3%).
Los números avalan, por tanto, la tesis de un crecimiento sostenido en los próximos años sin que pueda fijarse su techo a ciencia cierta. La producción agroecológica cuenta con el aval de las instituciones españolas y europeas, pero obedece, de un modo más profundo, a un cambio global e imparable de la sociedad hacia la sostenibilidad. En tiendas y supermercados, los lineales dedicados a estos productos crecen mes a mes, empujados por una demanda que no se debe tanto a un marketing específico como a un radical cambio de tendencia en el consumo, fruto de la concienciación con los problemas el medio ambiente y los hábitos saludables.
Es un hecho que la empresa agroalimentaria no puede dar la espalda a este proceso. Ahora más que nunca necesita la asesoría y los medios que la permitan empezar a operar su particular transición ecológica.

